Quien «no cree en los milagros no es realista», citó Angela Merkel al fundador de Israel en la primera alocución concedida a un jefe de gobierno extranjero ante el parlamento israelí. Lo hizo antes de proclamar que «Alemania jamás abandonará a Israel». Para Berlín su «seguridad es y será innegociable».
«Lehodott le…» empezó la canciller en hebreo su discurso, «señora presidenta, gracias por permitirme hablar aquí. Lo considero un inmenso honor», antes de seguir en alemán, la lengua de los exterminadores. Pocas cosas están tan conectadas al hígado como la lengua: de hecho ha habido resquemores y algún parlamentario israelí excusó su ausencia.
De ahí el milagro de que el pontífice literario alemán, un judío superviviente. Reich-Ranicki ha escrito que de niño no podía dejar de admirar, extrañamente, la belleza de la lengua de sus verdugos. Milagro es esta amistad germano-israelí, como la existencia entre asechanzas de este estado, «el único democrático en el Cercano Oriente».
La introducción en hebreo desató el aplauso del Knesset como, según los cronistas, sólo lo hizo el histórico discurso del egipcio El Sadat. La historia «a veces se condensa en un día, al que llamamos histórico», escribe el «Frankfurter Allgemeine», «pero los días históricos tienen su prehistoria»: la que va de Auschwitz a los 60 años del Estado nacido de las cenizas.
«Hablar de normalización queda descartado», admite el comentarista Günther Nonnenmacher, nada puede ser normal entre los hijos de unos y otros. Ya dijo el embajador hebreo Yochanan Meroz que «las relaciones son muy buenas, pero no normales». Pero denodadamente la nueva Alemania ha logrado pasar de enemiga a protectora, un país donde cualquier judío tiene todas las facilidades para venir a asentarse.
Este esfuerzo humilde pero determinado es el que hace a Tel Aviv contemplarla hoy como «la mejor amiga de Israel», más poderosa que el propio lobby de Washington. Sin perder ascendiente sobre el mundo islámico, en la delicada cuestión iraní Berlín es capaz de trabajar también contra sus intereses -económicos, no políticos- pero es batalla personal de la canciller: Israel «es para Alemania cuestión de estado».
No hace tanto, dirigentes israelíes se negaban a recibir a un enviado alemán, muchos jamás tocarán un aparato o un automóvil alemán, como rehusan oír su lengua. Esto «merece acogerse con respeto», escribe la prensa alemana, recordando que respetar es originalmente «volver la cabeza» a lo que se ha hecho. Con ese respeto, «me inclino ante las víctimas y me inclino ante los supervivientes», dijo Merkel rememorando el gesto del socialdemócrata Willy Brandt, arrodillado en el gueto de Varsovia. En ello están izquierdas y derechas, y el verde Fischer, afirmando que «la base de nuestra relación sólo puede ser la Shoa», fue el primero en ofrecer a Tel Aviv antimisiles Patriot cuando la amenaza iraquí.
«Sólo quien reconoce su pasado puede ser digno de un futuro», dijo Merkel al Knesset: y el alemán «está lleno de vergüenza». Pero, contra los recelos, quiso decirlo en alemán. Antes había copresidido históricamente un gabinete de ministros conjunto. Sus palabras no son ya sólo de obligación con Israel, sino de proyectos e intercambio -un Foro Germano-Israelí, una conferencia para el futuro palestino- hacia generaciones que deben ver la paz. Cumplida la responsabilidad, llega la justicia y ayer anunciaba Merkel la fundación en Berlín del Centro de los Deportados, que recuerde la ordalía de los 12 millones de alemanes del este, represaliados en postguerra. Definitivamente Alemania -su reflexión y enmienda- no es cualquier país.
POR RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL. BERLÍN.
Fuente: ABC.es.
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1 Respuesta a “Alemania, protectora de Israel”
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Julio 8th, 2008 a las 3:33 am
Hola DTBG.Con respecto a este articulo: no todos los alemanes piensan igual, y me imagino que durante el Holocausto que sufrieron los judios o hebreos, hubo alemanes que les ayudaron y que no estuvieron de acuerdo con lo sucedido en aquel tiempo y me imagino que hay alemanes que tambien son de ascendencia judia.
Por cierto William encontre algo curioso en la 1ra pelicula de Narnia(El Leon, labruja…)es sobre el Leon que se sacrifica por el traidor, es parecido a cuando al Señor Jesucristo murio en la cruz del calvario por nuestros pecados, y entonces lei en internet que el autor (C.S. Lewis)era cristiano. Me gustaria saber algo mas con respecto al tema. Por cierto me gustaria que me agregaras a tu correo(este es el mio: mirelle100585@hotmail.com)me gusta mucho conocer sobre temas como los que publicas en esta pagina…QUE DIOS TE CONTINUE BENDICIENDO GRANDEMENTE Y GRACIAS…